El diseño es la armonización del entorno humano, desde la concepción de los objetos hasta el urbanismo.
El diseñador de interiores tiene la capacidad de crear diversos espacios, utilizando su creatividad y sensibilidad, a través del uso del arte y la técnica, la funcionalidad con los estilos y la personalidad; teniendo siempre en cuenta e interpretando las necesidades de los comitentes para mejorar su calidad de vida, anticipándose a las tendencias, y creando estilos propios de cada usuario.